-No se vale que me provoques así y luego me dejes con las ganas de más -me quejo después de que Meredith se separo agilmente de mi en medio del apasionado beso que rápidamente fue subiendo de tono cuando mis manos juguetonas empezaron a recorrer sin control las delicadas curvas de su cuerpo. - Eh... Lo siento... solo que aún no estoy lista para avanzar más -habla muy rápido, se le nota lo nerviosa que se siente y voltea su sonrojado rostro para evitar mirarme- -Oye tomatico. -acuno su rostro entre mis manos haciendo que me mire a los ojos- -No me digas tomatico. -se queja haciendo puchero- - Pues pareces un tomate maduro, así que desde hoy eres oficialmente mi tomatico. -se cruza de brazos pero me deja seguir acusando su rostro entre mis manos- No tengo prisa, puedo ir a tu ritmo, no

