Me adentro nuevamente en el ascensor y este se abre nuevamente en mi penthouse, trato de pensar un poco más calmado lo que está sucediendo pero es imposible, solo me viene a la mente la imagen de Meredith una y otra vez diciendo que solo le restan dos putos meses de vida. MALDICIÓN, -grito frustrado.- ojalá fuese que no me corresponde, que ama a otro, o que se yo, pero no, mi enemigo para que Meredith no este conmigo es su enfermedad... -Respiro tratando de calmarme. Lo solucionare, conseguiré un corazón para que le hagan un trasplante lo más pronto posible, de algo tiene que servir ser dueño de casi todo París. -me digo a mi mismo en vos alta... Voy hasta mi habitación entro a mi closet y resuelvo todo buscando una franela y un par de zapatos deportivos, una ves listo tomo mi teléfono

