Los tres hombres caminan rápido por los pasillos, con Meredith en brazo, me adelanto un poco para presionar el botón del ascensor, mis manos tiemblan, mis pies se mueven sin cesar a causa de los nervios, no me quieren decir que sucede, y parece muy grave porque Meredith aún no reacciona, es más; se ve peor a cada minuto que pasa. -¿Me pueden decir que tan grave es lo que ella tiene? -pregunto con desespero.- - No estamos autorizados a decirle. -responde él más viejo, creo que me dijo que su nombre es David. - Y dale con eso, ¿cual es el maldito misterio..? No es como si se estuviera muriendo.- Veo como los tres hombres se tensan y sueltan una respiración pesada.- ¿Qué? No pueden estar hablando en serio. - Nadie ha dicho nada Colette. -dice quien si mal no recuerdo se llama Stones. - N

