JEAN PAUL: - Clementina, Clementina... -entro a mi casa llamando a mi ama de llaves. - Si señor... ¿qué se le ofrece? - prepara mi maleta. -¿Su maleta señor..? ¿veremos a la niña Meredith? -pregunta con un dejo de emoción.- - Suspiro con pesadez y desvío mi mirada a un lado.- No será posible Clementina. Sus ojos se abren por la sorpresa, sus manos viajan hasta su boca tratando de ocultar una gran "O" mientras niega un par de veces con la cabeza. - Señor, no me diga que... -sus ojos se cristalizan. -Si Clementina, ya llegaron los resultados, somos compatibles. -Pero señor la niña... ella, ella... no lo aceptará. - Camino hasta ella y poso mi mano en su hombro.- por eso no le diremos, por lo menos no ahorita. Estaré en mi estudio, debo dejar todo en orden, partiremos apenas Ale

