Estoy sentada en mi cama, y aunque para mi ha sido como una eternidad, hace menos de dos minutos que Celeste salio de la habitación en busca de Alexander, así que por eso estoy aqui esperando impaciente y sin poder apartar mis ojos de la entrada. Muevo mis pies con desespero, chicandolos entre sí y contra la cama, como si de un juego se tratara. -¿Meredith?, ¿Qué esta pasando? Parece molesto... ¿será que Celeste no se aguanto y le contó?... No, no... ella no es así. Ella no le contaría si yo no sé lo he pedido... ¿entonces que es lo que lo tiene malhumorado? Porque parece malhumorado... Y mucho... - pienso sin contestar aún sus preguntas. - ¿Meredith?... ¿No me dirás nada? -Ahhhh... s-si... Las náuseas me invaden por completo antes de que pueda terminar darle la noticia de mi embaraz

