MEREDITH: Ahora que Alexander se ha ido no puedo evitar sonreír tontamente mientras deslizo con suavidad mi dedo índice por mis labios. -uyuyuy... y esa preciosura quien era - dice con picardia Celeste a mis espaldas sacando me de mi burbuja- te tenías bien escondido todo ese novio tuyo. - me señala acusadoramente cuando está frente a mi- - Ruedo los ojos sin poder borrar la sonrisa de mis labios- él no es mi novio. NI siquiera me gusta. - Si, claro... a otro perro con ese hueso, como diría mi abuelita. -se hace la señal de la Cruz y mira al cielo mientras dice que en paz descance- - Aja... como digas. -entro al gimnasio.- - Si no te gusta y asi lo besas, no quiero ni pensar como hubiese sido ese beso si te gustará. -dice con sarcasmo- - Bueno, bueno... tal vez me gusta un solo u

