Ya lo sé. Claudia me lo ha contado hace un momento -interrumpió Hugo. Claudia levantó la cabeza y lo miró con desconfianza. «¡Qué raro! ¿Por qué sabe mi nombre?» Sin embargo, Natalia no le dio vueltas al asunto, asumió que Claudia se había presentado cuando buscó a Hugo. -Ya que lo sabes todo, no te lo ocultaré más. En realidad, esto es idea de los chicos. No tenía intención de encontrar un padre para que se unieran a este juego. -Entonces, ¿no necesitas mi ayuda? -Hugo la miró. -Sí. -Natalia asintió. En realidad, no importaba mucho que los niños encontraran a un desconocido que actuara como su padre. Al fin y al cabo, sólo era un juego. Sin embargo, ¡la persona podía ser cualquiera menos Hugo! No sólo era su superior, sino que también era el promet

