Su felicidad me basta

3630 Palabras

Me quedo mirando al perro sentado a mis pies con la misma cara con que él me mira. Creo que ya sabemos cuánto tiempo tenemos en este duelo de miradas, pero es claro que no sabemos cuál de los dos tiene más calor que el otro. Y no lo digo como queja, dos semanas han pasado y a esta altura ya me acostumbré a este calor tropical que me tiene con la piel enrojecida a pesar de estar sentado bajo un árbol de mangos disfrutando de la sombra. El perro llamado Poncho está explayado sobre la tierra mojada a pesar de que el sol está en todo su esplendor. No sé qué le pasa al clima, pero de la nada llueve como si fuese el fin del mundo y de repente, aparece el sol en su máximo esplendor otra vez. Hace como media hora dejó de llover, el sol volvió a salir como si fuese verano y yo aproveché para ve

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR