De prisa abro la llave de la ducha y está vez solo giró la perilla del agua fría, siento la necesidad de enfriar mi cuerpo, se bien que está mal, muy mal lo que pienso, y aunque no puedo quitar estos pensamientos de mi cabeza al menos, intento calmarlos. El agua cae sobre mi cuerpo y dejó que se empape mi cabello, limpio mi rostro con ambas manos y la sola acción de cerrar mis ojos me hace ver a John, mi padrastro. Enjabono mi piel y recorro cada extremidad de mi cuerpo, de alguna forma la espuma me acaricia y disfruto de la sensación. Salgo de la ducha seco mi cuerpo cuerpo con la toalla que colgué en el perchero, caminó hasta mi cama y tomó el conjunto de lencería n***o que seleccione para la ocasión, observó que la lencería ajusta perfectamente a mis curvas y mientras me observó en

