Abbas lleva a Cristal hasta el puerto y le da la mano para subir a su yate bienvenida, mi amor a capricho le dice él. — Capricho, dice ella ¿porque le pusiste ese nombre? Es muy curioso y original. — Lo llame de ese modo, porque, cuando me lo quería comprar el yate, mi padre se puso como un loco no quería y gritaba y lo único que me decía era que era un capricho y que yo era caprichoso, entonces le dije que sí que era mi capricho y que ese capricho me lo iba a dar con mucho gusto y así lo hice y cuando lo compre él estaba tan molesto conmigo por no hacer lo que él quería que no vino a conocerlo, le cuenta Abbas. — ¿Que no lo conoce? Pregunta Cristal. — No si ya vino a conocerlo, pero la primera vez no quiso venir, luego mi familia le contó lo lindo y lo bien que lo pasamos navegando y

