Como ya no debe ir al hospital Alexander, porque le dieron el alta a Valentina, se fue a su mansión, al llegar se encuentra con Cristal. — Por fin el señor se dignó a volver al hogar, dice ella. ¿Alexander se puede saber dónde estabas? o, mejor dicho, ¿con quién estuviste todos estos días que no volviste a casa a dormir? pregunta Cristal. Se que estuviste buscando departamento y autos, que piensas comprarle a ella todo eso, te cuento Alexander que yo soy tu mujer y a mí me debes respeto, porque soy la madre de tu hijo, me oíste y mi hijo es el único heredero, el sí es tu hijo, anda a saber si ese otro que dices tú, es tu hijo o no. — Mira Cristal, yo soy un caballero y no voy a golpearte, pero te merecerías una cachetada. Primero no me gusta que toques mis cosas y estuviste en mi des

