DAR Y RECIBIR

1848 Palabras

Con movimientos mecánicos hago lo que me pidió ayer: me aseguro de no traer puesto nada más que esto. Antes de entrar al comedor verifico traer la bata bien anudada, presentarme desnuda ante Gian no quiere decir que deba mostrarme así a las sirvientas. —Alteza. La chica se dobla por la mitad en señal de venerado respeto. La mesa ya está servida, en ella hay fruta fresca, pan caliente y tostado, jugos de fruta y vegetales, miel, mermelada, mantequilla, leche y una adorable tetera color carmesí; también una botella de vino sin descorchar. —Puedes retirarte, el Príncipe no necesitará que estés aquí hoy —le digo observando fijamente las puertas que llevan a las habitaciones de Gian. La chica toma su bandeja y se va enseguida; su alivio es palpable. En cuanto me quedo sola pierdo mi ensayad

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR