—¿Ustedes tuvieron algo esos días? ¿Pasó algo entre ustedes? — la pregunta de mi padre me regresa al momento actual. Me siento apenada así que intento apartar mi mano de la de Elijah pero no me deja, miro a mi mamá y tiene una sonrisa tan grande como la del gato de Alicia. —No, señor. Nunca sucedió nada más. Y era cierto, apenas nos abrazamos o nos tomamos de la mano. —Él siempre fue muy respetuoso conmigo, siempre mantuvo su distancia —intercedo —. Te lo aseguro. —¿Y tú? ¿Qué dices a esto? — señala nuestras manos. —Yo estoy de acuerdo — es todo lo que puedo decir. Me siento tan nerviosa, es una situación en la que nunca había estado antes, no sé bien qué decir o qué hacer. Mi padre asiente varias veces mientras pasa su mirada de mí a Elijah y de regreso. Esta sopesando sus opcio

