Ucrania. 5 de Noviembre de 2021. —¡Por favor, solo resiste un poco más! ¡Ya casi estoy ahí! La voz desesperada de Elijah es como un golpe a la boca de mi estómago. —Está bien, está bien — intento calmarlo a pesar de que mi voz tiembla —. Sé que vas a encontrarme. —No hables así, solo trata de... —No tengo salida — le interrumpo —. Escucha, van a atraparme, pero está bien, sé que podrás encontrarme, confío en ti. —No, Caoi, por favor. Trago y muerdo mi labio intentando no sollozar, saber que está sufriendo por mí me rompe el corazón, pensar en que se va a culpar de involucrarme en su vida me llena de angustia. Escucho el bullicio fuera del cuarto de limpieza en el que me he metido, venían por mí. —Todo saldrá bien, podemos con esto, ¿recuerdas? Me preparaste por si esto sucedí

