Yessica entendió que todas esas semanas que había conversado con Elton no valían de nada como amigos porque en vez de hablar con ella decidió enviarle fotos a Braimundo pero también estaba la perspectiva de Elton el cual no quería que su mejor amigo tuviera una novia que hiciera ese tipo de cosas y si, se había visto mal y Yessica lo sabía. Pero no parecía importarle demasiado ya que en parte estaba aburrida de su relación con Braimundo, no porque fuera un mal chico si no porque la atosigaba demasiado, la llamaba por horas a pesar de verse aquí diariamente y no la dejaba ver televisión o internet por lo mismo, se ponía celoso de todo y en general no dejaba de estar con ella todo el día cuando ella también quería estar a solas con sus amigas, tampoco paraba de besarla a cada rato y esas demostraciones en público a Yessica no solían gustarle demasiado, solo en ciertos momentos pero no todo el rato.
Dalia en esos momentos tenía que irse para llegar a su casa a la hora, su grupo de amigas la acompañaron dejando a los chicos en el apartamento de Fidelfonso, Kart tomo la mano de Yessica y la acompaño hasta abajo le dio un beso en la mejilla acercándose a su cara.
—No está bien que me acerque demasiado porque tienes novio –Yessica asintió y compartía su opinión, sería sincera con Braimundo. El grupo de chicas salió y Danna como siempre lo hacía empezó a comentar la situación.
—Deberías dejar a Braimundo con Kart tienes mejor química –Las demás chicas asintieron.
—Sí, yo opino lo mismo, Braimundo es un acosador –Opino Mercedes. Yessica se sintió incomoda con sus opiniones ya que se sentía mal porque le tenía un cariño especial a Braimundo, no era un mal chico a pesar de ser un intenso –Dalia afirmo con la cabeza.
— ¿En serio piensas lo mismo Dalia?
—Necesitas a alguien mejor, más parecido a ti.
—Te lo dice tu mejor amiga de toda la vida que te conoce más que todas aquí –Comento Danna refiriéndose a Dalia, pero Fabiola no opinaba lo mismo.
—Bueno yo también al ser tu mejor amiga de toda la vida o sea el mismo tiempo que Dalia opino que debes ir con calma, quizá sentiste una atracción pero no creo que te guste en serio porque te conozco, además Braimundo está muy enamorado de ti y no creo que quieras lastimarlo.
— ¿A quién le importa Braimundo? –Comento Danna —Para empezar a nadie le agrada y yo digo que hagamos una votación entre todas y allí tú decides que hacer, el consejo de sabia le llamo, suban la mano quienes piensen que Yessica debería terminar con Braimundo. Todas subieron la mano excepto Fabiola —Bueno ya está decidido, o harás hoy.
—Bueno está bien –Yessica cedió.
10:00 am, 05 Diciembre del 2024
Actualidad
Fabiola reposaba aun en la cama del hospital sintiéndose aun mas confundida de lo que estaba hace unos días cuando despertó, había preguntado por sus padres y su hermano y solo le habían respondido con un simple “Están reposando en cama” ella quería verlos pero no se lo habían permitido y tenía un mal presentimiento de eso, hoy se suponía que tenía que salir de allí y no se iría sin al menos ver a sus padres y su hermano. Todos estos días se había quedado pensando cuanto tiempo había pasado desde que había perdido la memoria ¿Cuánto tiempo la había perdido? ¿La recuperaría? Parecía que si porque poco a poco se acordaba de más cosas pero solo lo relacionado con el instituto, ahora personas como “Iván” no eran más que simples desconocidos pero allí era donde debía quedarse al parecer pero Fabiola tenía planeado otra cosa… Quería irse con una de sus amigas y según hoy vendría a ayudarla con su mudanza a la casa de Iván… Según le explico el doctor tenía que usar silla de ruedas por un tiempo ya que sus piernas habían quedado demasiado débiles para caminar pero que poco a poco recuperaría la movilidad. En esos momentos una silueta de una chica con unos lentes oscuros llego a su puerta, tenia puesto una chaqueta de cuero con una camisa roja debajo y unos pantalones alto de color n***o, su pelo estaba de color rojo intenso y tenia los labios pintados del mismo color, se quito los lentes y unos ojos color marrón claro la miraron fijamente ¿Se parecía a? No era posible al menos no para Fabiola, pero tenía que serlo, su cara lucia igual que hace años de tersa pero la de la otra chica entrando, la piel de bebe de nuestro grupo y mas blanca que todos, eran ellas Yessica y Dalia, Dalia tenía un pantalón azul con una camisa blanca con adornos a los lados y una chaqueta del mismo color del pantalón al estilo oficna, tenia mechas azules en el pelo de su cabello n***o y largo.
—Buenas –Dijo Dalia sonriente achinando los ojos — ¿Cómo estás? Te trajimos un regalo –Dalia llevaba una especie de envase que abrió lentamente, Fabiola se levanto rápidamente de la sorpresa haciendo que su cuerpo le recordara porque estaba en esa cama del dolor, se acostó de nuevo lentamente y Yessica y Dalia se acercaron para ayudarla.
—Lentamente, lo que acabas de pasar fue muy fuerte –Comento Yessica que por dentro estaba aterrada con el hecho de que Fabiola se moviera, ya que sentía que debía quedarse inmóvil hasta que estuviera mejor. Poco a poco ayudaron a Fabiola a subir de nuevo y a sentarse en la camilla.
—Ustedes se ven realmente grandes y adultas –Dalia rio.
—Yo no he crecido mucho, sigo igual de enana.
—Y yo sigo igual de delgada, pero en fin ¿Nos estas llamando viejas? –Miro a Dalia —Nos está llamando viejas.
—Para nada se ven muy bien… Aunque no se qué edad tienen ahora.
—Por los momentos no te preocupes por eso, no somos tan viejas y no tenemos hijos así que nada de qué preocuparse, no te has perdido de mucho en tu estado de coma.
—Pero al parecer me he perdido de mucho por mi memoria.
—Poco a poco la recuperaras, es lo importante –Dalia empezó a picar la torta y Yessica robo un pedazo apenas Dalia comenzó a dársela en la boca a Fabiola, eso puso de buen humor a Fabiola.
—La hice yo –Comento Dalia. Sabia casera no era la primera vez que hacía una torta ya habían hecho incluso tortas juntas y tenía el mismo sabor que ahora, un sabor dulce, esponjoso y simple.
Dalia y Yessica se sentaron junto a Fabiola.
—Antes de irme de aquí necesito ver a mis padres no me iré sin verlos –Dalia puso cara pálida mientras Yessica la mira y rotundamente le negó con la cabeza.
—No puedes los doctores dicen que ellos están muy mal y eso solo podría afectarte –Para Yessica era mejor a que decir que estaban muertos —Pero ellos se recuperaran al igual que Henry –Yessica miro al suelo sintiéndose culpable ya que ni si quiera sabía si Henry pasaría de esa noche, no se había recuperado en nada en esos días y solo mostraba signos de que no se recuperaría.
—No me importa, quiero verlos –Yessica miro a Dalia, no querían alterar a Fabiola pero parecía decidida a no irse sin verlos.
— ¿Cuál es el apuro? Puedes verlos cuando estén mejor –Comento Dalia con tranquilidad.
—Quiero saber que al menos están bien.
—Bueno hablaremos con el doctor sobre eso, ¿Te parece si te vestimos? Ya al fin saldrás de aquí.
Entre Yessica y Dalia se acercaron para ayudar poco a poco a Fabiola a vestirse.
— ¿Cómo pudiste estar sin mi todo este rato Fabiola? –Le reclamo Dalia —Estuviste un mes en coma pero y se supone que vamos a estar para siempre juntas –Fabiola sonrió.
—Por lo menos díganme que el país mejoro –Yessica la miro afirmando. Ya que pasaban por una situación en el que el país presentaba una alta inflación pero eso había quedado en el pasado.
—Solo con ver a Dalia ya lo sabes –Dalia le mostro su reloj caro y sus tacones. Yessica saco unas llaves de su bolsillo.
—Yo me compre un carro hace poco, pero tú ya tienes uno –Fabiola se sorprendió positivamente.
—Al menos es algo bueno, lástima que se me olvido conducir.
—Lo recordaras o aprenderás de nuevo, lo importante es que ya tienes la licencia que te costo meses en sacar porque no pasabas la prueba de conducir.
— ¿Tan mala era?
—Sí, eras demasiado mala pero al final aprendiste, era más que todo porque le tenías miedo al carro, una vez estábamos practicando juntas y casi nos estrellas.
—Quisiera recordar eso.
— ¿Qué es lo último que recuerdas?
—No demasiado, no he avanzado mucho estos días, recuerdo que Yessica era novia de Kart –Yessica se sorprendió.
— ¿De Kart dices? ¿Yo fui novia de Kart? –Dalia afirmo con la mirada —Bueno para mí no fue un noviazgo pero bueno realmente es un recuerdo bastante lejano porque Kart ni si quiera está en nuestras vidas de alguna forma.
—Te gustaba mucho el.
—Yo creía que me gustaba hasta que me di cuenta que era un perro y bueno una m****a de persona.
—Recuerdo habértelo dicho pero Danna insistió mucho en eso, era extraño.
— ¿Danna? Vaya estás hablando de gente muerta para nosotras prácticamente –Fabiola frunció el seño —Danna fue de las primeras en coquetearle a Kart apenas terminamos o nos alejamos.
—No me sorprende –Dijo Fabiola —Siempre quería llamar la atención pero es extraño, ella parecía ser tu amiga.
—Parecía. Pero bueno no debería darte más spoilers.
—Me ayudan a recordar así que no hay problema.
—Pasaron demasiadas cosas para contarlas todo en un día y más si la fecha que te acuerdas fue hace tanto…
— ¿Dónde están Silvana y Clara? –Dalia peinaba a Fabiola mientras que Yessica se agacho para colocarle los zapatos, se habían encargado de ir a su casa a buscarlos con las llaves que Fabiola cargaba en el bolso.
—Bueno –Contesto Dalia —Silvana está trabajando pero ira a visitarte.
—Clara igual –Respondió Yessica.
Un chico aguardaba en la entrada de la habitación del hospital, Yessica y Dalia ayudaban a Fabiola a ponerse en la silla de ruedas. El chico era alto, delgado pero con buenos brazo y rubio.
— ¿Quién es ese? –Pregunto Fabiola aunque ya lo hubiera preguntado unas 10 veces antes, pero nadie parecía responderle.
—Una persona especial que se preocupa por ti y que poco a poco recordaras –Le dijo Dalia.
—Siento que me acosa.
—Bueno, es su trabajo si no lo hiciera lo mataría –El chico cargaba un sweter y encima de ella tenía una chaqueta color beige y la miraba expectante, Fabiola no lo soportaba.
—Debería estar aquí Jorge –Dalia se miro nuevamente con Fabiola, Jorge no tenía ni pies ni cabeza en esta historia actualmente.
—No, no debería él y tu no son nada más que amigos –Le dijo Yessica sabiendo que ni eran amigos.
— ¿Qué paso?
—Pronto lo recordaras, no es nada importante ni malo.
— ¿En serio no me dirán?
—Fabiola, tranquila lo que paso pronto lo recordaras, recordaras todo –Yessica y Dalia salieron junto Iván que saludo a Fabiola secamente porque Fabiola no lo quería tan cerca, se notaba, lo miraba con cara odio.
—Esperen –Dalia se paro con la silla de ruedas en la recepción del hospital —No me iré sin ver a mis padres –Iván se acerco con el papel de salida y vio lo grave de la situación.
—Le dijeron que no sería buena idea…
—Si ya me dijeron pero quiero ir a verlos –Interrumpió Fabiola.
—Bueno –Iván se agacho —Puedes ir a ver a tu hermano pero solo a él, ya que tus padres están en cuidados intensivos –Fabiola no pareció convencida pero acepto, la llevaron hasta donde estaba el cuarto de Henry pidiendo permiso a su respectiva enfermera que era la misma que la cuidaba a ella, Fabiola le sonrío de alguna manera recordaba algunas cosas de cuando estaba en coma, sabía que en parte esa enfermera la había ayudado a despertar, ella le abrió la habitación donde estaba su hermano, reconoció los tubos que tenía alrededor y se acerco a él.
— ¿Pueden esperar afuera? –Pregunto Fabiola y todos la dejaron con su hermano, Fabiola cayó en lágrimas al ver a su hermano de esa manera y sabiendo que quizá el no despertaría tan pronto como ella.
—Henry –Toco su mano —Se que no suelo decirte lo mucho que te quiero pero debes volver, solo por el hecho de que te amo, si no porque tienes toda una vida por delante en estos momentos quisiera ser yo la que este en tu lugar no sabes cuánto daría por ser yo la que no despierte con tal de que tu lo hagas pero no puedo decidir esto, no sé quien lo decide pero en serio Henry debes volver no puedes dejarme aquí sola aun tenemos juguetes por comprar, parques a los cuales ir, peluches de dinosaurios que comprar –Dijo Fabiola entre lagrimas recordando como su hermano jugaba con su peluche favorito en forma de dinosaurio color naranja el día del accidente, un dolor de cabeza al recordar eso apareció pero siguió hablándole a su hermano —Tu familia te espera aquí Henry, mama y papa te esperan, te amo –Fabiola empezó a llorar encima de la mano de Henry hasta que sintió que ya no podía más. Unos golpecitos a la puerta hicieron que Fabiola se alejara y limpiara sus lágrimas.
—Ya voy a salir –Fabiola se tomo unos instantes para reflexionar y quizá era mejor como decían sus amigas, no ver a sus padres aun ya que el ver a su hermano ya le había alterado mucho y no quería más sufrimiento por el día de hoy. Se movió lentamente en la silla de ruedas no queriendo dejar a su hermano en esas condiciones pero sabía que no podía quedarse. Sus amigas apenas vieron a Fabiola salir la abrazaron haciendo que Fabiola cayera en lágrimas de nuevo, Fabiola se acerco a la enfermera y le pregunto:
— ¿Cómo esta? –La enfermera negó con la cabeza con un dije de tristeza.
—No ha mejorado mucho pero esperamos que lo haga –Fabiola no quiso preguntar mas, salieron a la entrada del hospital donde Iván le abrió su coche pero Fabiola negó con la cabeza.
—No me iré con él.