Capitulo XI

1823 Palabras
Dalia busco en el otro bolsillo de su bolso pero solo consiguió un brillo. —Mi teléfono –Dalia sintió un vuelco en su corazón, sabía que se lo habían sacado porque Dalia siempre lo metía en el mismo sitio. Rai vio la cara de preocupación de Dalia y recordó a los chicos camisas azules que estaban al lado de Dalia que misteriosamente no estaban. —Mira Dalia es que te digo que en cuanto vea a esos chicos voy a sacarles el teléfono, los esperare aquí afuera –Pero la verdad era que Rai ni se acordaba de la cara de los chicos, sabían que eran pequeños de esta estatura y que uno de ellos tenía un peinado gracioso como Justin Bieber que le tapaba la cara pero Rai empezó a ver ese peinado en todos los chicos camisas azules, al parecer era una moda. Estaba j****o. Dalia empezó a llorar y Braimundo la consoló comprándole un helado que a pesar de que ayudo Dalia seguía pensando que apenas llevaba unos meses con ese teléfono, Yessica intento acordarse de la cara del chico y busco por todos lados a ver si alguno se parecía pero nunca más vio esa cara de nuevo, en esos momentos también Yessica presentaba un aumento de la miopía y sabia que confiar en su vista era algo inseguro, del resto nadie se percato de esos chicos, Rai los había visto irse pero solamente eso. En esos momentos todos estuvieron acompañando a Dalia dándole esperanzas aunque ni ellos mismo sabia que pasaría. Pero la verdad es que ninguno volvió a ver a esos chicos y aunque los hubieran visto no los reconocerían porque nadie detallo sus caras. Cuando Dalia llego a su apartamento con su familia esperaba recibir un regaño pero fue todo lo contrario su padre le mostro su apoyo al final no era su culpa y le prometió que apenas tuviera la oportunidad de comprarle otro lo haría. Su padre era calvo de tamaña promedio y trabajador, era informático así que también trabajaba con ese desde su casa y con dicho trabajo era que había conseguido comprar ese apartamento y salir de donde vivían que era bastante lejos, su mama era blanca como ella, con curvas marcadas y hace poco había tenido al hermano de Dalia, era una familia religiosa pertenecían a la religión “adventista” y solían descansar los sábados, a veces Yessica la acompañaba pero Dalia si iba cada sábado, hace dos años se había bautizado en su religión y desde entonces siempre le había llamado la atención de la iglesia llamado Leonardo Mora, no era de esos chicos que atraían por su belleza pero a Dalia le gustaba su inteligencia, su madurez a su edad, no era como cualquiera y Dalia sabía que no vería a un chico así en mucho tiempo o quizá nunca, pero Dalia no tenía el suficiente valor para declararse ya que sentía que Leonardo la iba a rechazar porque él buscaba a alguien ya para casarse aunque no lo buscaba aun, era algo que a Dalia también le gustaba ya que Leonardo buscaría una novia cuando se sintiera listo para casarse. Las opiniones de las amigas de Dalia era neutras ya que lo único que les disgustaba era que no pudieran ver a Dalia un sábado y que por ello fuera más difícil hacer planes, no le gustaba el fanatismo pero esas eran sus opiniones y Dalia tenia la suya y la verdad es que se sentía en paz con su religión. Ese día el padre de Dalia se asomo a la puerta de la habitación de su hija luego de dejarla un rato pasar lo que había sido la situación del teléfono. —Hija ¿Podemos hablar? –Se le acerco el padre de Dalia, Dalia pensó que le hablarían de la situación con el teléfono pero lo que se venía no se lo esperaba —Sabes que yo soy amigo de la mama de Rai y ella me estuvo comentando que atacas a la novia de Rai –Dalia no sabía que responder a su acusación, ella no se metía con Josefina al menos no en su cara —Dijo que te estabas interponiendo entre la relación que el tenia con su novia. —No, yo solo soy amiga de Rai pero hasta allí yo estoy consciente que él tiene su novia. —Bueno solo trata de mantener distancia con el porqué si parecía preocupada por el asunto –Dalia asintió y de inmediato le escribió a Rai que se disculpo con ella y le comento que hablaría con Josefina, en medio de la conversación Rai decidió contarle un secreto a Dalia ya que la consideraba su mejor amiga. —No te comento esto porque quiera hacerte sentí te lo comento porque necesitaba desahogarme con alguien cercano y es que bueno ayer Josefina vino a mi casa y perdí la virginidad con ella –Rai se lo había comentando ya a algunos de su grupo como Braimundo y Elton, y Braimundo era claro que se lo comentaría a Yessica, aunque a Yessica no parecía interesarle demasiado, era claro que la iban a perder juntos pero el cómo se sentiría Dalia era el problema, ya que Dalia sintió ganas de llorar en esos momentos, aun le gustaba mucho Rai y le costaba pensar que había hecho algo tan especial como perder la virginidad con alguien que apenas acababa de conocer. Braimundo sintió en esos momentos que se estaba quedando atrás al igual que Elton pero no quería presionar a Yessica para nada. Aunque Braimundo siempre les decía a todos que había perdido la virginidad a los 10 años con su vecina, historia que no era cierta ya que solo habían llegado a besarse y a manosearse como unos niños que era lo que eran, pero no llegaron hasta más allá. Yessica nunca había tenido una experiencia parecida y la última vez que alguien le propuso perder la virginidad fue un chico con el que tuvo una especie de relación por 3 meses pero que le termino porque le gustaba otra chica a Yessica no le importo ni un poco ya que no sabía porque estaba en esa relación pero lo máximo que llego a hacer fue tocarle las nalgas ya que Yessica no quería y no le gustaba en sí que nadie la tocara. Ese día Yessica se lo encontraría en el metro y sería la última vez que lo vería. Yessica se despidió de Braimundo en el andén que dividía las rutas donde vivía Braimundo y Yessica, primero llego el tren de Braimundo y luego llego el de Yessica, allí Yessica vio a Daniel que traía su típico uniforme de instituto caro, no lo había visto desde hace mucho ya que Dania le había terminado por Facetoon igual para Yessica esa no había sido una relación porque ni lo había visto porque a ella no la dejaban salir. —Hola Yessica tiempo sin verte, estas muy linda. Me gusta tu bolso –Yessica tenía un bolso color rosa intenso con un broche dorado, eran los que estaban de moda y Yessica sabía que quería uno de esos luego de que su bolso animal print se rompiera, Yessica al igual que su mama dañaban todos los bolsos que tocaban. Solo el primer año Yessica había usado alrededor de 5 bolsos de los cuales el único que sobrevivió fue uno de plástico. —Gracias –Yessica veía que Daniel estaba más grande y le habían salido más músculos pero ya no parecía importarle demasiado. — ¿Cómo estás? ¿Tienes novio? —Si –Afirmo Yessica. —No te creo ¿A ver cuánto llevan? —3 semanas. —Ah bueno no llevan tanto igual no te creo que tengas novio. — ¿Por qué no? —No eres muy sociable. —Últimamente te sorprenderías. —No tienes muchos amigos tampoco. —Bueno no me creas, ¿Cómo es tu prima? –Su prima estudiaba conmigo en el colegio, hace dos años que no teníamos contacto ya que Yessica había asistido a su fiesta de quince con sus padres y se habían quedado en la entrada esperando a que les abrieran y bueno nunca les abrieron, supongo que su prima no estaba pendiente del teléfono pero fue algo que le había caído mal a sus padres y por eso no le había escrito mucho mas y su prima tampoco a Yessica ya que pensó que en realidad no fue. —Bien ¿Por qué no viniste a su fiesta de quince años? Aunque ella me conto que según estabas en la entrada y no te abrieron ¿algo así le dijiste? —Si exactamente. —Me pareció verte desde la parte de arriba de la casa pero no sabía si eras tú –Ese comentario solo hizo sentir peor a Yessica que había hecho el esfuerzo de comprar un regalo que nunca pudo darle a la prima de Daniel —Y bueno ¿Me prestas tu teléfono? — ¿Para qué? —Para ver tu galería de fotos y ver como es tu novio, si es que tienes fotos con el claro, si es que existe claro –Yessica pareció irritada y saco su teléfono mostrando la única foto que tenia con Braimundo a penas se le acerco Daniel la intento besar y Yessica se echó para atrás a lo que Daniel le quito el teléfono utilizando al de fuerza. —No le te lo devolveré hasta que me beses. —No te voy a besar. —Me llevare el teléfono entonces. —Dámelo Daniel –Impuso Yessica. —No lo hare hasta que al menos me aceptes una salida. — ¿Una salida? Tú me terminaste hace meses porque te gustaba otra persona. —Bueno me arrepentí, en ese momento estaba pasando un mal momento y no estaba de mejor ánimo –Yessica no creía nada de lo que decía pero recordó que si le sorprendió cuando Daniel le termino ya que varias veces le conto lo mucho que según la “amaba” aunque para Yessica amar era una palabra demasiado fuerte y por eso se sorprendía. —Bueno, yo ahora tengo novio y es tarde para eso –Siguieron en ese proceso hasta que llegaron a su destino donde Yessica sintió que en verdad no le devolvería así que se acerco a su cara de mala manera y le dio un beso, Daniel soltó su teléfono y se lo devolvió. —No era tan difícil, te escribiré más tarde –Yessica vio como Daniel cruzaba la calle en dirección opuesta a la suya ya que vivían en diferentes direcciones. Y solo pensó “Que fastidioso” Sin embargo, no le contaría eso a Braimundo ni a nadie, no le parecía suficientemente importante y al fin y al cabo lo hizo por su teléfono. Sin embargo la culpa se apoderaría de Yessica por algún tiempo.
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