Títeres andantes, que eran manipulados por una mente maestra, capaz de destruir todo a su paso con tal de no perder lo que habían logrado a punta de artimañas, eso eran ellos. El rostro de Sofía se desencajó al ver a Sara vestida con un vestido como el de ella; pero eso no fue todo lo que la sorprendió, su querida hermana tenía la mitad de su rostro tapado con una venda. Era como si alguien le hubiera desfigurado la cara, y no, no le alegraba para nada verla así, porque aunque ella merecía mucho, ella no era capaz de desearselo. —¿Qué hacen aquí? —espetò sintiendo como las venas de su frente palpitan por la molestia. Alejandro que estaba a su lado, empuñó las manos queriendo lanzarse contra Sara y James enseguida, ¿Que se creía ella? ¿Acaso no había aprendido la lección? ¿De verdad era

