Narrado Jennifer Si hay una cosa que siempre odie y siempre odiare, son los lunes. Es algo que creo que estará en mi toda la vida y que nunca saldrá de mi. Se me hacía un día muy pesado y estresante, se me hacía una bola que debía subir cuesta arriba y con mil problemas en el proceso. —Señorita Irland, ¿Puede decirme la respuesta de la ultima pregunta?—me pregunto el profesor de matemáticas. Porque si, a alguien se le ocurrió que era buena idea poner dos horas de matemáticas seguidas un lunes a primera hora, ya no solo era el que nos costara levantarnos sino tener que aguantar cálculos y pensar en que formula utilizar, antes de las diez de la mañana. —¿Puede repetirme la pregunta?—le dije y él me miro serio. —Salga de mi clase—me dijo y sin dudarlo cogí mis cosas y salí de clase.

