Narrado Jennifer En la mañana del sábado, me quede en la cama más de la cuenta, las sabanas se me han pegado y me negaba a despertar. —Jenny, cariño—me dijo mi abuela sentándose a mi lado y acariciando mi pelo. —Cinco minutos—suplique aún con los ojos cerrados y ella río. —Hoy viene tu chico—dijo mi abuela y bruscamente me senté en la cama. —No es mi chico—le dije y ella me miro. —Tienes cinco minutos antes de que llegue—me dijo. Sin dudarlo, salte de la cama y me metí en la ducha, para darme la ducha más rápida que pude y me vestí con unos vaqueros y una camiseta, y me hice un moño, muy mal hecho para disimular mi pelo mojado. Cuando oí el timbre baje corriendo las escaleras, y me lamente porque mi hermano abriera la puerta para encontrarse a un sexy Dylan en la puerta, parecía

