Siete lamió un lado de mi mejilla y me reí. —Desearía que siempre pudieras ser así—, dije con un suspiro mientras pasaba mis manos por su cabello. —Te amo... así—. —Loco por ti, cariño—, ronroneó Siete. —La botella de ethernio estaba llena de estimulantes—, dijo Azael con un resoplido mientras pisoteaba hacia mí, levantando mi barbilla y mirándome a los ojos. —¿Estimulantes? — preguntó Asmodeo con el ceño fruncido. —Alguien le puso fenderroot. Había residuos en el interior de la botella que no se habían disuelto—. —Bueno, eso explica esto—, dijo Ash, divertido. Será mejor que nos vayamos. Fenderroot tarda horas en desaparecer. Tenemos suerte de que Siete no esté tratando de follarla en el suelo en este momento—. —Eso suena maravilloso—, suspiré mientras Siete mordisqueaba mi cuello. L

