¡No hija!, eso no se hace, ¡Ella es tu hermanita!, tu ¡tienes que cuidarla! -decía Marian- mientras calmaba el llanto de Rossane ¡Tú no me queles! -dijo Gely- con lágrimas que amenazaban por salir de sus pequeñitos ojos ¡Princesa! ¡Claro que te queremos! Y mucho, pero igual queremos a tu hermanita y las cuidaremos tu mami y yo a las dos. En el momento Gely pareció comprender lo que Josué su padre le decía, y lo abrazó del cuello, este la levantó en sus brazos, mientras miraban a Marian como le daba biberón a Rossane, ya que tomaba leche materna y de fórmula. Marian dejó a Rossane en los brazos de su esposo, mientras se disponía a buscar ropa de Gely para bañarla antes de dormir, ya que como era un lugar caluroso, gustaban de que su hija durmiera lo más fresca posible. ¡Papi! ¡canción!

