Adriano Bianco. —Bueno, aunque creo que ya no es su esclava —continua Axel — ¡Se rebeló con esa puta demostrando lo que advertí y es que anda encamándose con el enemigo...! No lo dejo terminar, simplemente busco la salida bajando rápido las escaleras del club. Italia tiene zonas buenas y malas como cualquier país y el callejón de los bárbaros es lo más decadente, lleno de prostitutas baratas, drogadictos, pandilleros, ex convictos, ladrones, sicarios y peleadores. —Jefe —se me atraviesa Akin cuando estoy por entrar— esta zona es de Eiji y tiene restricciones. —La zona es de Eiji —lo encaro furioso— pero el país es mío… Se me vuelve a atravesar cuando intento apartarlo. —No lo quiere cerca de su esclava —advierte y suelto a reír abriéndome paso de todas formas. Los ebrios rondan al

