━━━━━━━━※━━━━━━━━━━━━━━━ CAPITULO 124 — SUDOR Y LAGRIMAS — PARTE I ━━━━━━━━※━━━━━━━━━━━━━━━ Angie. ¿Qué se siente que la vida te deteste? Busco la respuesta a esa pregunta en mi cerebro, pero no puedo describirlo, porque cada que hallo esa definición llega con una acción que me grita ¡No te odio lo suficiente! Llega con un acontecimiento que me destroza y deja en migajas que no puedo pegar. El sonido de la motosierra quirúrgica destruye mis neuronas, mi espíritu y mis ganas de existir. Batallo, grito, lucho y clamo piedad suplicando que no me robe en esta parte de mí. Los gritos salen lleno de dolor y quiero ser la Angie que corría de niña, la que iba por las aceras con audífonos en los oídos bailando pésimamente, la que bailaba hasta altas horas de la madrugada. — ¡Basta! —Exclamo—

