Hedeon Kozlov No cedas; no bajes el tono, no trates de hacerlo más lógico. Mejor, sigue sin piedad tus obsesiones más intensas. Tengo la ira creciendo en mi interior, las llantas del auto de Hela rechinan cuando arrancan a toda velocidad, no es el momento ni el lugar ni tengo a las personas correctas para comenzar una persecución. No escucho nada, solo el llanto de la mujer que adoro, la observo como se desangra poco a poco a medida que da pequeños pasos hasta llegar al cuerpo sin vida de su madre; veo su dolor y jamás pensé que algo me fuera a doler tanto como ver cómo le suplica al cadáver que despierte. Su voz ha vuelto como el impacto de una bala, alegrando todo mi ser, pero que use su hermosa voz para lamentarse me destroza por dentro, a pasos decididos me acerco a ella y la tom

