CAPITULO VII
OTRO HERMANO EN LA FAMILIA
Aunque la desconfianza carcomía a Esteban no se detenía mucho tiempo en la casa, la mayor parte del tiempo lo pasaba fuera haciendo algo en el taller o simplemente en la calle tomando sin dejar las drogas, aunque ya con menos frecuencia, para no salir de su mundo ni asumir más responsabilidades se limitaba a atacar y contradecir a David en cuanto a cualquier decisión que tomara pero sin involucrarse demasiado en los problemas.
Pasaron solo unas semanas, era la hora del almuerzo en la casa grande cuando llega el Padre Sebastián con una sorpresa, se trataba del hermano menor de Esteban que pronto cumpliría sus 18 años de edad, quien anduvo buscándolo por unos meses y sus esfuerzos lo llevaron con el cura del pueblo.
_ ¿Qué pasó? ¿Qué estás haciendo aquí?_ pregunta Esteban sorprendido pensando que traía malas noticias del viejo Saúl.
_ ¡Tranquilo, no te asustes! No ha pasado nada, por lo menos no con mi papá, estoy aquí porque era necesario escapar de la casa donde vivía.
_ ¿Y eso por qué?
_ El marido de mi madre me tenía amenazado que cuando cumpliera la mayoría de edad me encerraría con mi padre donde según él era mi lugar.
_ Pero... ¿Qué le pasa a ese tipo? ¿Con que argumento te enviaría a prisión?
_ La cosa es que él siempre tuvo la esperanza de que mi mamá tuviera hijos con él, pero esto no se dio, ya ella no pudo volver a embarazarse y este señor empezó a desquitarse conmigo pero a espaldas de mi mamá, siempre que ella estaba presente se comportaba como un padre amoroso y abnegado pero apenas se encontraba solo conmigo me tomaba por el cuello de la camisa y me decía que solo hasta los 18 iba a vivir a costillas suyas, que me cobraría con intereses todo lo que me había tenido que dar y hasta el aire que respiraba en su casa, se iba a encargar de que yo pasara mi vida entera en el lugar que me correspondía al lado de mi viejo viéndolo morir y sin poder hacer nada para evitarlo.
_ Supongo que Angélica sabía esto, tú se lo decías o ¿no?
_ Claro que se lo dije muchas veces pero ella no me creía, hasta que un día ella iba llegando a la casa cuando el tipo me tiró la comida al piso y me agarró por el pelo tirándome contra la puerta, no sé si quería hacer que comiera del suelo o solo golpearme nada más.
_ ¡Maldito engendro del demonio!
_ Bueno ese día finalmente mi madre creyó en lo que yo le decía, aunque el muy descarado enseguida le dijo “¿Viste lo que hizo tu hijo con la comida que le preparaste?” Ella no dijo nada y se fue conmigo al cuarto estando allí me dijo que buscaría la forma de sacarme de la casa lejos de su marido, con lo que había visto ya se imaginaba lo que este hombre era capaz de hacer.
_ ¿Y cómo supiste que me encontrarías aquí?
_ Yo no sabía nada de ti. Cuando eso pasó yo estaba estudiando y mi mamá solo tenía un contacto que me sacaría del país pero tenía que ser mayor de edad, era una amiga que viajaría unos meses después pero no se pudo hacer nada, la señora se fue y yo todavía no tenía la edad ni los documentos. Así estuvimos hasta que hace unas semanas una compañera de clases tenía una revista de farándula, unos amigos se la quitaron para molestarla y la guardaron en mi morral esa noche en mi cuarto mi mamá la vio y me dijo “Así más o menos era tu papá cuando estaba joven” yo también revise la foto de la portada y le respondí “Así debe ser mi hermano, se parece bastante, quizás más delgado o más alto”. Yo le devolví la revista a la chica sin detenerme a hojearla siquiera y un par de días después nos escapamos de clases y vi en un kiosco de periódicos otra revista que tenía escrito en letras grandes “Esteban Solano abandona la banda por problemas personales”, esa si la compré y leí todo lo que pude y supe donde se presentarían en esos días. Al llegar a la casa le conté a mi madre lo que había descubierto y ella me dio un dinero que tenía ahorrado y me dijo que te localizara lo antes posible y sin pensarlo fui detrás de la banda casi todos los días como si fuera su guardia de seguridad, hasta que por fin uno de ellos me permitió acercarme y le dije que era tu hermano y que necesitaba encontrarte, entonces llamó a un tipo calvo y le repitió lo que yo le había dicho, este me dio el nombre del pueblo y me dijo: “Yo no sé dónde vive exactamente pero el Cura de este lugar lo conoce, él si debe saber dónde está, nosotros no porque ya no pertenece a esta banda”
Esteban se quedaba en silencio escuchando e imaginándose todo lo que su hermano había tenido que sufrir estando lejos de él, mientras tanto Javier continuaba con su relato.
_ Cuando obtuve la información volví a contarle nuevamente a mi madre, pero tuve que esperar varios días para conseguir más dinero para salir a buscarte. Es curioso, el tipo al que le pregunté por ti ese momento, lo mató uno de sus compañeros en un bar unos días después.
_ ¡Sí, yo también me enteré de eso! Fue una tragedia para la banda o para los que quedaron. Pero sígueme contando, eso no es importante ahora ¿Entonces, que pasó?
_ ¡Nada!, cuando el dinero llegó me propuse a dejar la casa y en la noche salí para acá, lo malo fue que por pedir orientación a algunos pasajeros tomé el transporte equivocado y llegué ¿quién sabe a dónde? Entonces vi una iglesia y pensé “entre Curas deben conocerse o por lo menos este no me dará indicaciones falsas”, el sacerdote de allí después que le conté la trágica historia me acompañó al terminal y le pidió al conductor de un autobús que me acercara lo más que pudiera a la iglesia que yo buscaba y así lo hizo, al llegar al terminal el tipo me envió en un taxi hasta donde tu amigo el Padre a quien por cierto también tuve que relatarle el cuento completico para que por fin me dijera que si sabía dónde estabas y que vendría conmigo.
_ ¿Y qué piensas hacer ahora? Porque supongo que vienes para quedarte.
_ ¡Esa es la idea, aunque no sé si haya lugar para mí en este palacio!_ respondía caminando hacia atrás con la mirada impresionada puesta en la maravillosa estructura que presentaba la inmensa casa de su hermano.
_ Mmmm ¡Bueno! la mala noticia es que este “palacio” no es del todo mío, hay más dueños y son ellos los que deciden, además yo ya traje a alguien a vivir aquí sin consultarlo.
_ ¡Ah! ok ¡Entonces llegué en el momento menos oportuno! La intención no era buscarte problemas ¡Disculpa esa!_ responde desilusionado y apenado Javier.
_ ¡Yo no he dicho eso, no seas pesimista, entremos ya! ¡Déjame hablar con el Padre y con ellos aunque ya se quién va a dar el grito al cielo! _ Repone el hermano mayor dándole ánimos con una suave palmada en la espalda. Estuvieron conversando un rato con David y el Padre Sebastián, luego Esteban y el Padre lo presentan ante todos ya sentados a la mesa y las reacciones no se hicieron esperar.
_ Chicos, este mi hermano Javier_ Aclara Esteban.
_ ¿Hermano?_ enseguida replica Edward intrigado.
_ La historia es algo larga y ya van a encontrar el momento para conocerla, por ahora este jovencito está muy cansado y necesita de alimentos y amor y aquí al lado de ustedes puede saciar ambas carencias _ Aconseja el sacerdote sentándose a la mesa también.
_ Gina, mi reina, sírveles al chico y al Padre por favor, para que Esteban nos haga un resumen al menos ¡Creo que nos lo merecemos!_ dice David mientras los invitaba a la mesa.
Esteban hace un gesto de aprobación y después de empezar a comer comienza con la historia de su vida en medio de múltiples preguntas que hacían todos intrigados y llenos de curiosidad.
_ ¿Y cómo sabes que este sí es tu hermano menor? si ni siquiera había nacido cuando te fuiste._ Exclama Edward en forma de chiste.
_ La verdad yo siempre tuve comunicación con ellos. Cuando Javier cumplió 2 años me aleje pero constantemente los veía y cuando comenzó a estudiar lo buscaba en el colegio pero desde hacía mucho tiempo les había perdido el rastro.
_ Pero como ven algo bueno salió de la bandita esa en la que tocaba, porque como eran tan famosos Javier pudo seguirle la pista a su hermano y logró encontrarlo_ Interviene el Sacerdote.
_ Parece que finalmente mi paso por la banda dio buenos frutos a pesar de todo, ahora que ya saben cómo pasaron las cosas les pido que le den un voto de confianza y le permitan quedarse y formar parte de esta familia_ Concluye Esteban
_ ¡O sea que si yo me consigo a mi mamá, mi papá y quince hermanos viviendo bajo un puente los puedo traer a vivir aquí sin problema!_ dice Robinson quien tomó la palabra para reprochar el pedido de una manera sarcástica
_ ¡Ojalá! encuentres a tus parientes y no solo tú sino todos, sin importar las condiciones en que estén, aquí somos una familia y debemos apoyarnos y si es el caso ¿por qué no? Traerlos a vivir en esta casa que es bien grande y es de todos, por lo menos mientras solucionemos lo una vivienda acorde y propia que ofrecerles._ Responde Esteban
Todos miraban a David, esperaban su reacción y opinión sobre el planteamiento de Esteban pero él se limitaba a comer y escuchar.
_ ¿Por qué me están mirando así? Ya es hora que ustedes también participen y tomen decisiones importantes._ Reclama _ ¡Bueno, yo digo que se quede y listo!
_ ¡Entonces que se quede y listo!_ Exclama Kelly también apoyando.
Discutieron un rato pero a excepción de Robinson todos estuvieron de acuerdo con que Javier se quedara a vivir con ellos.
Entonces Esteban inicia una presentación muy original:
_ Ella es Gina, la reina de la casa; la rubia angelical es Dayana, toda una diosa; esta princesa es Kelly_ decía mientras las señalaba. _ Y la más pequeña y consentida es Vicky. Por este lado, aquel de allá es David el cerebro, todo lo que pasa aquí bueno y malo él es el responsable; éste de aquí es Robinson, cómo pudiste observar es la perfecta representación de la simpatía y la cordialidad ¡Lo bueno es que no habla mucho!_ dice causando risas entre todos _ Y allá se encuentra Edward, el creativo; El Padre Sebastián ya lo conoces y ella es Elizabeth, no escucha ni habla (literalmente).
_ ¿Y ella es?_ pregunta Javier, pues la presentación de esta ultima la sintió inconclusa.
_ Elizabeth, ya te dije.
_ Su esposa y futura madre de su hijo_ responde el Sacerdote.
_ ¿Esposa? Parece que se tratara de su carcelera_ dice Javier a juzgar por la forma en que se refería a ella.
El Padre podía entender muy bien a Elizabeth y cada día les enseñaba a los demás el lenguaje de señas con el fin de que su permanencia allí fuera más fácil y confortable. Javier se adaptó muy bien y se familiarizó con todos de la mejor manera y aunque Robinson al principio no lo aceptaba ya se llevaban mucho mejor, salvo en ocasiones que las impertinencias de Javier lo sacaban de sus casillas. Al entrar al cuarto de Esteban se encontró con la foto de su padre al lado de la cama, era la misma foto que él guardaba consigo y que su mamá le había entregado cuando niño, esto hizo que se sintiera más a gusto en esa casa en compañía de su hermano.
Esteban comprendía que Elizabeth con su embarazo y ahora la llegada de Javier haría incrementar los gastos de la casa pues aunque su matrimonio fue solamente un escape a la situación debía procurar tener a su esposa cómoda así como también asegurarle la alimentación, vestido y las medicinas; en cuanto a Javier, haría lo que fuera para que no volviera a irse de su lado, su mayor compromiso era que continuara sus estudios y para todo esto utilizó los ahorros que había generado con la banda, así invirtió en modernizar el taller y crear otras sucursales con la intención de lograr los ingresos que estaba necesitando y en un futuro cercano su hermano de sangre las administrara.
Habían pasado ya varios meses y la tía de Elizabeth llamó a nuevamente a Esteban para preguntar por la salud de su sobrina, semanalmente trataba de hablar con el esposo de la chica pero nunca estaba o no le contestaba, por lo que David, Gina y Dayana eran sus informantes, pero nadie le decía lo que ella quería saber pues no conocían la verdadera causa en tantas llamadas, solo David que aunque al tanto ya del caso tampoco le tenía una respuesta satisfactoria. Esa vez accidentalmente Esteban contestó y quedaron de acuerdo en una fecha para llevar a Elizabeth a un especialista de su enfermedad, él no podía evitarlo pues debía aparentar frente a la señora que estaba complaciendo a su sobrina en todo.
Tenía Elizabeth ya 7 meses de embarazo cuando la llevaron a otro médico más, pero la enfermedad estaba avanzando muy a prisa. Desde que ella nació estuvo en manos de diferentes doctores con la esperanza de determinar la enfermedad y así poder revertirla pero las distintas opiniones siempre llegaban a la misma conclusión. Esta vez, el doctor explicó bien a Esteban las causas de aquel dramático resultado y pudo entonces entender el sufrimiento de aquella tía y el fin tan triste que aguardaba a la que ahora era su esposa, pero hubo algo que sorprendió al doctor, el bebé se estaba desarrollando muy bien, esto llamaba la atención y propuso estudiar al feto para saber cuan normal era su formación y su promedio de vida al nacer si se daba el caso, pero Esteban no lo permitió. Este procedimiento maltrataría más a la madre, por otra parte ya se sabía con antelación las condiciones en que el bebé estaba formándose y ya estaban resignados, lo único extraño que podía pasar sería que naciera sano y se criara normalmente sin ninguna dificultad.
La decisión de aquel padre fue tomada en cuenta y respetada hasta por la tía de su esposa, pues en el fondo era muy cierto, el maltrato podría debilitarla más y esos procedimientos provocarían en ella incomodidad y angustia que la llevarían a querer conocer la razón de todo aquello.
Los meses seguían pasando pero ya Esteban no dormía fuera de la casa, su actitud hacia su esposa había cambiado desde que conoció la opinión del doctor a cerca de Elizabeth y vio a su hijo por medio del ecosonograma, esas dos experiencias lo hicieron cambiar de parecer en cuanto a su matrimonio, ahora trataba de comunicarse con ella y de atenderla, aunque no dormían en la misma cama desde el sofá se pasaba horas en el cuarto cuidándola mientras ésta dormía.
Por otra parte, el noviazgo de Edward y Dayana iba muy bien, ahora en la casa la mayor atención era para Elizabeth y su embarazo ya por concluir, después sería el bebé y ellos tendrían mucha más libertad para encontrarse fuera de ahí, eran los pensamientos de aquella pareja de enamorados, ignorantes del final que aguardaba a la esposa de Esteban, pero no contaron que ahora habían más ojos en la casa como los de Javier que sin proponérselo los descubrió concentrados en un beso que parecía eterno, excluidos totalmente del mundo mientras iban a recoger una basura en el rincón más alejado del patio, entre unos árboles. Fue a Javier a quien le habían pedido limpiar y botar la basura de aquel sitio pero Edward se ofreció a ayudarle solo que como el primero no salía de la casa Dayana aprovechó la oportunidad para estar a solas con su novio y cuando por fin Javier decidió llegar se encontró con tal escena que no pudo contener la impresión.
_ ¡Que cariñosas son aquí!, con toda razón el Padre dijo que aquí encontraría comida y mucho amor…
Ellos asustados se quedaron sin palabras, Dayana salió corriendo para la casa mientras Edward trataba de justificarse pidiéndole a Javier que por favor no se atreviera decir nada. Para convencerlo tuvo que contarle la historia de aquella relación y lo que podía pasar si se llegaban a enterar los demás.
_ ¿Y qué hubiera pasado si en mi lugar hubiera estado David o Esteban? para ser un secreto no se están cuidando mucho_ Dice Javier
_ Sí, pero nunca pensamos que alguien iba a venir aquí y ahora.
_ ¿No crees tú que lo mejor sería que ustedes mismos los llamen y se lo hagan saber?, pienso yo, que si otra persona sabe de esto el rollo sería peor y el cuento que se regaría sería muy diferente a lo que me estás diciendo.
_ ¡Claro que sí!, Pero no sé cómo reaccionen, temo que por el miedo al “qué dirán” nos separen, no sé, que me boten de la casa y a ella la internen o la envíen lejos.
_ ¡Vaya que eres creativo! _ responde Javier riéndose y comienza a realizar el trabajo encomendado.
_ ¡Yo no quiero que se enteren todavía, es todo!
_ Pero ¿Qué tanto quieres a Dayana?
_ ¡Mucho!
_ ¿Tanto como para casarte con ella?
_ ¡Como para eso y mucho más!
_ ¿Entonces a qué le temes? Se supone que ella también te quiere igual. Yo creo que esa sería la mejor forma de demostrarlo, además ya ustedes son adultos ¿Qué podría pasar?
_ Eso he pensado también, pero tu querido hermanito es bastante difícil de convencer y cuando algo no le parece no hay forma ni manera de hablarle. ¡El pobre es terco como las mulas! Y no admite más razones que las suyas.
_ Entonces habla con el cura que es un tipo inteligente para que se encargue del trabajo más difícil.
_ ¿El Padre? ¡Ni loco! ¡Sería el primero en partirme la cara!, hay que buscar la forma y el momento preciso y mientras más rápido mejor. Algo tengo que hacer por que vivir a escondidas o con miedo es estresante._ Dice Edward para cerrar el tema.
Las semanas se pasaban muy rápido y la joven madre ya mostraba signos de desvanecimiento que alertaba sobre su final. David se vio en la necesidad de explicarle todo al padre para que les orientara sobre el cuidado de Elizabeth y este le aconsejó que confiara también en su familia, que todos debieran saberlo y trabajar en unión pero al esposo no le agradó mucho la idea al principio.
_ ¿Por qué David tuvo que abrir su bocota sin consultármelo primero?_ decía Esteban mientras conversaba con el Padre a cerca de Elizabeth.
_ ¡No lo juzgues!, el solo lo hizo para que yo pudiera aconsejarte.
_ ¡Claro! Él siempre pidiendo consejos para los demás ¡Como si él no los necesitara también!
El Padre no entendió muy bien a lo que se refería Esteban con esas palabras, pero tampoco le dio mucha importancia.
Era ya evidente el deterioro de la salud de la embarazada, se mareaba con frecuencia y casi no tenía ánimos de caminar, físicamente sus ojeras oscuras y su delgadez destrozaban el alma al verla, era como ver un c*****r y ya tanto la tía como el doctor frecuentaban la casa a diariamente. Fue en cuestión de unos días cuando una hemorragia hizo internarla en urgencias, todavía no cumplía las semanas de embarazo establecidas, pero por medio de una cesárea extrajeron al bebe, un hijo que no pudo ver ya que en medio de la operación se quedó sin alientos. El niño fue llevado a una incubadora y puesto en estricto tratamiento para terminar de madurar sus órganos con la esperanza de que pudiera vivir con normalidad.
Realmente fue una tragedia, el llanto y la tristeza se asomaba en cada rostro, todos sabían el final pero nadie lo aceptaba ni siquiera Esteban.
_ ¡Yo se lo dije desde el primer día!:_ Dice la tía con voz entrecortada acercándose a Esteban quien ocultaba el rostro para no dejar ver las lágrimas.
_ ¡Sí, lo sé!, y justamente me están dando tumbos en la mente esas palabras, ¡Sus palabras! Ahora entiendo lo que sentía cuando me abofeteó en frente de todos _ Respondía.
_ Ya no hay tiempo de lamentarse ni arrepentirse, se nos fue mi niña pero le dio un hijo, ¡cuídelo por favor! Acuérdese que es su sangre pero también es la mía.
_ No hace falta que me lo pida, señora.
David y Esteban se quedaron en el hospital al cuidado del bebé quien se estaba desarrollando milagrosamente. Durante los actos velatorios de Elizabeth los demás hermanos de la casa grande atendían a las personas que iban a darle el último adiós. Por unos días Esteban se apartó casi por completo del vicio y se dedicó a ser el padre que jamás pensó que podría llegar a ser.
Durante todo el tiempo que el bebé estuvo interno David pensaba en la suerte de su hermano gemelo, en las palabras que había escuchado decir a su madre que quizás no se habría salvado. David se quedaba inerte imaginando el dolor de perder un hijo, se embelesaba mirando el rostro demacrado de Esteban sabiendo cómo había sido el comportamiento de éste con su esposa y su pequeño a quienes no le dio el menor gesto de cariño o respeto y ahora sufría terriblemente por tal error. Se juraba así mismo no repetir ninguna de estas acciones, el abandonar o ser indiferente ante la gestación de sus futuros bebés, para él alguien capaz de actuar así era de total repugnancia.