El primo de Catherine no perdió tiempo en comenzar a disfrutar de su regalo. En cuanto la mujer se retiró de su habitación, el hombre corrió hacia la cama para comenzar a besar y acariciar a Rebecca. Recorría despacio el cuerpo de la chica mientras comenzaba a desabotonarle el vestido. El hombre se subió sobre Rebecca y comenzó a frotarse sobre ella. En ese momento ella recuperó un poco la conciencia. Abrió los ojos y pudo ver al hombre que se encontraba encima tocándola de manera indebida. Gritó del susto e intentó zafarse del amarre, pero el sujeto la abofeteó para luego apretarla con más fuerza. El hombre comenzó a tirar del vestido de Rebecca para quitárselo, pero ella luchó para evitarlo. Forcejeó con él mientras intentaba alcanzar algo que le permitiera defenderse. Logró agarrar la

