Se sentó un momento en un hermoso banquillo que estaba en la entrada de ese lujoso hotel, respiraba pausadamente. ¡Una cita con Marcus! Iba a perder el conocimiento en cualquier momento, eso era seguro. Robert estaba callado, se sentía altamente frustrado; apretó los puños enojado por no haber podido ganarle al idiota de Marcus. Era su mayor oportunidad de ser el héroe y el estúpido de Marcus Hoffman se la había arrebatado de las manos. ¡Qué astuto había sido! Frustrado, le ofreció delicadamente una copa a Catherine. Ella la bebió de prisa para intentar recuperar el habla porque, experimentó entumida la boca. –Pensé que era agua.–tosió dejando la copa a un lado, ya había bebido suficiente esa noche, estaba muy mareada por el alcohol ingerido. –No, era champaña. –afirmó Robert con un t

