—Bien, parece que el momento ha llegado, chicos, fue un placer pasar estas dos semanas con ustedes. —Rossy es la primera en dirigirse hacia sus compañeros, autos distintos esperan por ellos y así empezar el viaje directamente hacia sus hogares, es cierto que eran aliados, pero, cada uno prefería tener una prudente distancia, las reuniones eran otra cosa distinta, el largo camino les dejaba tiempo para poder pensar en las cosas. —Deberíamos insistirles a nuestros padres para que nos dejen venir masmás tiempo. —Responde Gregori con una sonrisa en su rostro, le daba pereza tener que realizar un viaje tan largo de casi unas cuatro horas, pero, debe decir que ha extrañado muchísimo a su madre, su padre y por supuesto, su hogar. —No creo que quieran cumplir ese capricho, el deber siempre ser

