—Este sauna se ha tornado interesante, dime algo belleza, ¿Has entrado intencionalmente aquí? — La voz del desconocido tiene un tono levemente ronco, quizás por el tiempo que ha pasado aquí, al no recibir una respuesta inmediata el hombre sonríe mostrando una de las tantas sonrisas llenas de arrogancia y prepotencia que conocía muy bien, sabe distinguir estas en los hombres. — ¿No dirás nada? ¿Acaso te gusta lo que ves? — Dice mientras parece acomodarse con intenciones de acercarse. —Intentas acercarte más, y te arrancaré los genitales a golpes con esa barra de acero. — El joven extraño levanta sus manos mientras sonríe en una señal de clara paz, le gusta ese carácter fiero y desafiante en las mujeres. — He entrado aquí por accidente todos los demás cuartos estaban cerrados por dentro, e

