—¿Padre? —Alessandro llama a Frederick, quien ha reaccionado, no queriendo demostrar lo que sus ojos le han mostrado, sus propios hijos, estarían dispuestos a desobedecer sus órdenes, lo ven al igual que un viejo alfa, que, a pesar de ser sabio, sus ideas no perecían convencer a los más jóvenes que se dejaban llevar por las aparentes mejores ideas de un joven lobo más dinámico. Y puede que así sea, pero, bien dicen que alguien mayor posee mayores conocimientos junto a lo que era seguro. —Espero que te des cuenta de que, esta es una oferta que no podemos rechazar, aun mas, cuando se nos está poniendo en bandeja de plata, una oportunidad que, sin duda, no se volverá a repetir. —Alessandro se jacta de esto, quiere a toda costa que su padre acepte involucrar a la mafia italiana en asuntos que

