capítulo 14

1413 Palabras

La sola vista de Isabella hizo que Ana se incorporara de inmediato. —Bella, solo te estaba ofreciendo leche. ¿Por qué me presionaste? Dime qué hice mal… ¡No lo volveré a hacer! Haré todo lo posible por cambiar. Bella, por favor, no me odies… Los malvados siempre se quejan primero. Adriana se sentó junto a Ana y la abrazó con fuerza, dándole unas palmadas en la espalda para consolarla. —No tengas miedo, cariño, mamá está aquí. Tomás, en cambio, estaba tan furioso que las venas de su frente se marcaron. —¡Cállate! —tronó con la voz grave—. Te escuché perfectamente cuando dijiste: “Este es el hogar de los Star, no tu bungalow de campo”. Amaba a Ana, pero no estaba dispuesto a malcriarla como lo hacía Adriana. Por eso, aunque enfadado, mantenía más claridad. No podía asegurar si Isabell

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR