-¡Ay Richy! - me quejé viendo finalmente el plan de mi mejor amigo para el día que le dedicaría en exclusiva.- A buena hora me dejé convencer por tus ideas, mira que hacerme madrugar para hacer senderismo, es para matarte. -Bueno, bueno, ¿me dirás que no es buen plan?, ¿o es qué piensas pasarte todo el verano de playa y fiestas lujuriosas? Le miré de soslayo resignada. -Bueno, no, supongo que no es mal plan, pero es que ¡madre mía! -me quejé estirando las piernas al bajarme del coche, - es que llevo unos días a tope de ejercicio...- reí enfatizando el doble sentido. -Me lo puedo imaginar, viciosilla. Y por cierto, ¿qué es eso que me tenías que contar de Peter? Recuerda el trato de darme pelos y señales de lo que está pasando entre ustedes, ¡aún no me creo que hayan pasado juntos esta

