Un mes después... Chillo entre risas al sentir las manos de Peter rodeando mi cintura. Me eleva en el aire y me coloca sobre su hombro para llevarme fuera del instituto. Los alumnos curiosos nos miran con una mezcla de diversión e intriga pero a él parece importarle bastante poco. Claro que algunos nos miran con extrañesa, antes de todo nos detestabamos y ahora, puedo decir que somos buenos amigos. -¿Cómo es posible que hayas obtenido cincuenta centésimas más que yo?- pregunta con un fingido enojo. Me río escandalosamente porque es así, acabamos de tener un examen de historia y gracias a sus trucos de memoria, he obtenido un 9,50 y él un 9. -La alumna ha superado al maestro ¡Esto es inaudito!- exclama mientras sigue camino hacia el estacionamiento. Sigo riendo porque no puedo hacer na

