Dominik Me quedo tirado en la cama las siguientes dos horas pensando en todo lo que ha pasado. He tenido a Aisha nuevamente en mi cama y me la he follado como bestia pero como la primera vez un sabor agridulce se instala en mi boca. Siento que las ganas de estar nuevamente con ella crecen y crecen en vez de disminuir y eso me preocupa, no quiero llevar esto muy lejos. Solo sé que seguiré acostándome con ella hasta que vuelva a su país y así será menos incómodo para ambos. Saliendo de mis pensamientos me pongo de pie para ordenar un poco mi habitación que está hecha todo un desastre y no puedo dejar de pensar en Aisha, como su cuerpo y el mío se fusionan cada vez que tenemos sexo, es simplemente exquisito. En un impulso tomo mi celular y sin pensarlo marco su número y tres timbres desp

