Dominik. Me quedo parado como el idiota que soy mirando por donde se ha ido Aisha, debería ir tras ella y cerciorarme que este bien, la vi en muy mal estado pero como soy un maldito cobarde prefiero quedarme aquí parado sin saber qué hacer. Un sabor jodidamente malo se instaló en mi boca al verla así tan a la defensiva tan frágil. — ¿Todo bien, Doctor? —la voz de uno de los enfermeros de internamiento me saca de mis pensamientos he inmediatamente reacciono— ¿Le puedo ayudar con eso? —vuelve hablar y entonces veo que se refiere a todos los expedientes que están en el suelo, afortunadamente están grapados y todas las hojas están en sus sitios. —No —hablo rápidamente mientras me agacho y los empiezo a recoger como puedo—Todo está bien —digo cuando veo que aún permanece mirándome. —De acue

