Kylie Anderson. . Salimos del bar y afuera nos está esperando un Maserati blanco — wou — digo sorprendida con los ojos bien abiertos contemplando el hermoso auto. — ¿Te gusta? — Pregunta Aron enarcando la ceja — es tuyo — afirma con una sonrisa en sus labios. — No — respondo en seguida — bueno si me gusta pero no para mí — intento explicar que es demasiado, él con una sonrisa en sus labios dice — kylie es tuyo, así que lo que hagas con él ya no me importa, puedes dejarlo en el estacionamiento de mi casa para que tu padre no se enoje, pero ahí estará esperando por ti siempre que lo necesites — dice Aron mientras me guiña el ojo. — No Aron, no quiero — mi tono de felicidad a cambiado, no se con que sacrificio él a comprado el auto cómo para regalarmelo a mi. Mi padre podría

