Capítulo 1.

951 Palabras
Evangeline: El sonido de los pájaros, el olor a rosas y otros tipos de flores que adornaban el jardín, los rayos cálidos del Sol y la rica frisa que hacía en el jardín del palacio de la familia Real Van der Briand hacían que me sintiera feliz, me gustaba estar en el jardín, me encantaba la naturaleza, a veces pienso que es por mi nombre o la abreviación de este "Eva" como la primera mujer que estuvo en el mundo. Mi nombre es Evangeline, una chica pelirroja de pelo liso, sirvienta del palacio de la Familia Real, tengo cinco años trabajando para esta familia, llegue como una simplemente chica ahora soy una mujer adulta de 19 años pronto cumpliré 20 años, dentro de dos semanas. Estamos en el mes de septiembre ya el verano estaba casi terminado, no me gustaba mucho, porque ya pronto vendrá el invierno, la primavera era mi estación favorita por ver la nuevas flores nacer y el verano era lo mejor, me encanta Gengenbach, era un pueblo muy tranquilo, aunque el palacio quede un poco lejos del pueblo, también me gustaba porque se daba sus cuatro estaciones. Aquí vivían solo, el rey William, la reina Elvire, el príncipe Dereck, la princesa Gillesse y por último la oveja negra de la familia como los diarios del pueblo lo han catalogado, el pequeño ya no tan pequeño Príncipe Damien, que era muy igual a su padre en la personalidad, y en el físico, él es el más guapo de los Van der Briand aunque el Príncipe Dereck guapo, pero no era de mi estilo. - Evangeline – pronuncia alguien mi nombre. Dejo de contemplar las rosas rojas, me gustaban porque siempre me recordaban que tenía el pelo rojo como ellas, veo la persona que me llama es nada más y nada menos que mi mejor amiga Alexandra Bass, otra sirvienta del palacio, que llego un año después de que yo llegara. Camino hacia que tenía una sonrisa en sus labios, seguro estuvo hablando con James, su novio, me caí muy mal, no lo soportaba, pienso que Alexa merece alguien mejor como Dereck, llego por fin hasta ella, el camino no era muy largo. - Alexa hola - saludo - ¿Que paso? – pregunto. - La reina Elvire te ha mandado a llamar - dice ella. La miro extrañada, ¿Que habrá pasado? ella no suele llamarme, no me meto en problemas, siempre hago las cosas bien, y siempre trato de atender bien a su familia y acatar las normas de Micaela.  - ¿Sabes para qué es? – pregunto. Miro a mi amiga que es pelinegra, tez blanca, ojos marrones, es una chica delgada, tenía pintado de ser un ángel, era alguien de noble sentimientos, su vida no ha sido fácil, saber que tu madre no te quiso es difícil, lo sé por experiencia propia. - No sé, solo sé que cuando me vio, me dijo que te llamara te espera en el despacho, allí también se encuentra el rey William - dice ella -  Asiento con mi cabeza y empiezo a caminar para ir al despacho del rey. No sé qué quera la Reina de mí.  Paso por un lado de mi amiga Alexa, que me da un sonrisa amigable, lo único malo de ella, es su cretino novio James Tucker nunca he tolerado a ese hombre, pero en fin ella dice amarlo, y tengo que respectar eso.  Con pasos rápido trato de llegar al despacho, a la reina no le gustaba que la hicieran esperar, era una falta de respecto para ella.  Llego a la puerta del despecho, la toco con mucho cuidado, espero que digan "pase" cuando lo dicen abro ambas puertas, y entro.  Allí se encuentran la reina como Alexa había dicho y también está el rey William. Ver al rey es como ver a Damien, ambos eran pelinegros y tienen los ojos de color azul intenso, y eran muy guapos, cierro la puerta detrás y me pongo en todo el medio. El Rey me ve con una sonrisa cálida, en cambio la Reina estaba seria como siempre, a veces me preguntaba si alguna vez ella llego a ser feliz, siempre estaba seria. - Reina Elvire, ¿Me mando a llamar? – pregunto.  - Si, Evangeline, ¿no? - cuestiona ella a lo que yo asiente con la cabeza - Bueno, he visto que eres una muchacha que hace bien lo que le piden, Micaela me hablo muy bien de ti, te quiero dar un orden, que será muy fácil para ti cumplir - dice La miro, oh será mucho más fácil de lo que pensé, pensé que sería algún regaño o algo peor, pero por lo visto no, será fácil esto.  - ¿Cuál es? – pregunto.  - Quiero que cuides a Damien, cada vez que llegue muy tomado al palacio, no puedo dejar que alguien lo vea así, con la que me hizo, le tengo que poner una niñera - dice ella molesta. - Elvire, ya Damien esta grande debes dejarlo que se haga cargo de sus resacas y todos eso – cuestiona el rey William. La reina mira muy mal al rey lo fulmina con la mirada, uy hasta a mí me dio miedo esa mirada, mejor le hare caso.  - Te he dicho que no dejare que Damien cometa una locura, ¿Si embaraza a alguien por andar de Borracho? ¡No puedo permitir a un Bastardo en mi familia! - dice ella - El podrá tener 18 años, pero mientras viva conmigo y lleve el apellido Van der Briand, hará todo lo que yo diga - dice ella - Así que espero que cumplas la orden que te he dado. Él ahora está castigado por llegar muy tomado, un paparazzi le tomo una foto llegando al palacio, no puedo permitir más eso. - Reina Elvire, cumpliré la orden que me ha dado se lo prometo – digo.  Ella me mira y solo asiente con la cabeza, esperaba que todo saliera bien y nada pasara entre el Príncipe Damien y yo. Solo quiero cumplir con esta orden. 
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