Mario subió con Marcos hasta el pent-house de Giovanni, al entrar se huele un fuerte olor a alcohol y como era de esperarse él está ebrio y recostado sobre la cama sin cubrirse, vestido y hasta con sus zapatos puestos, el piso está lleno de botellas de alcohol tiradas por todos lados. — Giovanni vamos levántate — le pide Mario, pero este es tanto el grado de alcohol que tiene dentro de su cuerpo, que Mario nota que no coordina para nada, entonces le dio un analgésico y lo lleva a la ducha donde lo empuja con ropa y todo, para que el agua lo haga reaccionar. — Vete Mario déjame descansar — gritaba Giovanni mientras se tambaleaba de un lado al otro y Mario debía sostenerlo. — Métete al agua y ya deja de protestar, porque no estás en condiciones se decir nada, cuando estés más fresco neces

