Después de un buen rato de que los invitados ya conocidos me felicitaran por mi cumpleaños número diecinueve, tuve el tiempo para darle las gracias a mi hermana y Emma por todo lo que había hecho esta noche por mí. —¡Feliz cumpleaños! —la voz de Fredy completó mi felicidad. Era la persona que faltaba. Me giré para encontrar a un chico que no parecía mucho a mi amigo. —¿Eres tú? —pregunté confusa, Fredy llevaba puesto unos vaqueros a la medida con una camisa negra y no traía los lentes lo que me sorprendió más. Siempre los llevaba consigo por el problema con la vista que tenía. Me envolvió en un abrazo cariñoso y olí su colonia de macho alpha, también la había cambiado. —¿Qué pasó con mi amigo? —sonreí. —Decidí cambiar la rutina desde hoy. —Sonrío coqueto y miró hacia Emma. Ray

