Viernes. Al fin el aclamado viernes ha llegado y esta noche, nos iremos a Italia para pasar el fin de semana allá. Tantos planes que tenemos en dos días, tantas locuras planificadas por mensajes, que yo debería de estar feliz, debería estar emocionada, debería de sentirme al menos con energías, pero no. Yo me siento todo lo contrario a eso y es debido a Andrés. Puntual como siempre, con la misma fuerza desde que apareció en mi vida, este ser de apellido Rojas, ha llegó esta mañana haciéndome sentir del carajo. Tengo un humor de perros, me siento obstinada, estresada y con cero ganas de sonreír o de hablar. No quiero a nadie y el hombre que amaneció a mi lado lo entendió a la perfección. No. Él no lo entendió, él se burló de mí y agradezco que haya dejador irme por mi lado y por él por el

