Salgo del auto y lo primero que hago es ajustar mi chaqueta negra. Desde acá, puedo oír la música proveniente de La Casona. Me sorprende que a pesar de ser un cumpleaños solo de la familia y algunas amistades, haya muchos autos estacionados frente al castillo. Aunque no debería de sorprenderme mucho, porque los cumpleaños de mi familia son una exageración. Abigail invita hasta al pastelero. Además, tengo entendido que el cumpleaños es del hermano de Amalia, así que es de suponer que el chico tenga sus amistades también. A mis veinticinco, yo festejaba con un par de putas a mi alrededor, me follaba a cada una sin importarme las consecuencias de mis actos. Cada una terminaba de rodillas frente a mí mamándome la v***a y aunque disfruté bastante mis veinte, todo eso ya es algo que no haría ja

