Cierro la puerta del auto con manos temblorosas. Camino sosteniendo mi bolso para entrar al edificio e ir directo al ascensor. Por alguna razón, no ingreso por la puerta que conecta el recibidor con el estacionamiento. Yo sigo mi camino para salir del estacionamiento y así ingresar por la puerta principal. Quizás esté alargando el camino para no llegar al departamento. Quizás esté evitando de manera muy consciente verme con Mali. Quizás, yo solo no quiero estar aquí. Quizás, solo quizás, yo deseo volver a lo que fue nuestra casa por más de un mes. «O quizás esté siendo una estúpida que se niega a aceptar que él me sacó de su vida» No me molesto en esquivar las miradas de las personas que de seguro al verme se preguntarán que carajos me habrá pasado como para tener los ojos rojos, hinchad

