Capitulo 21: Los niños son mis cómplices —Luch tuve hamble. Lila dijo acercándose a mí llevando las manos a su barriga, en seguida se acercó Thomas también, al parecer ambos habían perdido el interés de jugar con la nieve. —Tengo hambre. —la corregí. —¿Tu tambén? —murmuró Lila confundida. Me reí un poco. —No amor se dice tengo hambre. —dije— la próxima vez que me digas que tienes hambre. Ella frunció el ceño sin entender mucho mi argumento. —Ah, Luch dame comer. —susurró Lila. Me derretía como decía mi nombre. —Comilla. —dijo Thomas, era apenas las 4 de la tarde y sinceramente yo también tenía hambre. —Vale, vamos a la cocina —dije levantándome de la nieve y sacudiéndome un poco. Ellos me siguieron cuando fuimos a la cocina y saqué de los gabinetes un pote de arequipe y tomé l

