Capitulo 28: Dormir con el coronel Mi nariz estaba congelada del frio que estaba pegando en el lugar por la lluvia y el ambiente en general, sentí que el coronel se tensó un poco al sentir que lo toqué, es decir su piel caliente con mi cuerpo entero congelado como un trozo de hielo, pero para mi sorpresa en medio de su ensoñación no me echó de la cama, sino que me acogió alzando un brazo para pasarlo alrededor de mis hombros en un medio abrazo y en seguida me sentí mejor, más caliente, no solo en el sentido de que estaba congelándome, sino que su cercanía me hacía recordar la intensidad que siempre sentía cuando estaba con él y ser muy consiente de que solo unas pocas prendas nos separaban. Basta Luz, no pienses esas cosas. No me detuve a pensar, solo me pegué a él calentándome como si

