Alice se observó sobre el espejo de su habitación, el vestido blanco que llevaba puesto dejaba ver un poco su pequeña barriga. Ya tenía cuatro meses, debería sentirse completa y totalmente feliz, para su mala suerte no era así. Hubiera querido que Jessy estuviera con ella en ese momento, pero fue muy clara con sus palabras, no iba a ser testigo de cómo se arruinaba la vida, estaba sola y al parecer siempre sería así. Se limpió con brusquedad la lágrima que recorrió su mejilla, juro que no iba a volver a llorar, era tan difícil no hacerlo, quería hacerse un novillo en ese momento y dormir para no saber nada del mundo, olvidar todo su sufrimiento, el recuerdo de Demian que la carcomían por dentro y tener control de sus sentimientos, volver a amar a Chris, querer estar para toda la vida con

