DOS MESES DESPUÉS... —Alice, ¿Puedes venir a mi oficina? —La rubia se paró rápidamente de su lugar de trabajo cuando su ahora jefe llamaba por ella. Hace dos meses había empezado a trabajar en una pequeña empresa de diseño de interiores, Jessy fue la que le aviso del trabajo, lo que realmente la ayudó a conseguir el puesto fue que el dueño conocía muy bien a su padre. —Dígame señor Koracick. —Se paró firme frente a su escritorio y tomó su pequeño cuadernillo para anotar cualquier indicación. —Hoy vendrá un cliente importante, quiere que le diseñamos un hotel que acaba de mandar a construir, así que llama a Sandra, ella es nuestra mejor diseñadora. —Alice torció el gesto—. ¿Hay algún problema? —Claro que no... bueno, solo digo que Jessy tiene un gran talento... —Pero no es la mejor

