Fen y Cal estaban sentados en el verde cesped, cerca de la orilla del gran lago. Comían zarzamoras con tostadas y queso de cabra. Mientras Fen paladeaba el ácido sabor de los frutos Calisto comenzaba a desvestirse. - ¿Que haces?. Le preguntó Fenhir. - Voy a nadar. ¿Quieres venir?. - Debemos volver, falta poco para tu fiesta de cumpleaños. - Cumplir doce no es la gran cosa. Fen lo miró entrecerrando los ojos a causa del fuerte sol. - No todos los días son soleados. Quiero aprovechar. Le dijo el niño. - Si vas a nadar que sea cerca de la orilla, no vayas más profundo Calisto. - Ajá... - Calisto te lo digo enserio. - Ya te escuché. Calisto corrió totalmente desnudo al lago. - ¡Mira Fen! Hay muchos pecesitos. ¡Ven! Fen se puso en pie y comenzó a desnudarse también. Metió los

