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1300 Palabras

Ella se notaba sumamente molesta, una vez que los representantes legales de la familia Lund se pusieron al tanto de la situación ella fue a verme. — Maldito bastardo, de ese me voy a encargar de refundirlo en prisión. Aimee estaba que no cabía de la cólera, miraba a Fernández y a las chicas que trataban de contener a Dánae para que no violara al pobre hombre. — Definitivamente esa chica está loca, ni sé porque se está haciendo la ebria. — ¿No está ebria? — Solamente tomó tres copas de vino y nadie se emborracha con esa cantidad. Podría abogar por ella al decir que es intolerante al alcohol así como más o menos sucede conmigo sin embargo había visto que bebía como camionero y rara vez tambaleaba por esto. — Ya te puedes ir Lucía — dijo Fernández — cualquier cosa nosotros te hablaremo

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