Un mes después... Lucero verde —¡Ha pasado más de un mes, carajo! —Dimitri parecía que estallaría en cualquier momento. —¡Tienes que calmarte! —Jing le reprendió—. ¡No vas a lograr nada poniéndote así! Los encontraremos, pero debemos ser pacientes. —Pero Leela acaba de decir que agotaron todas las posibilidades —replicó. —Leela está loca, ¿por qué te llevas de ella? —Odiel intervino divertido. —Loca tu abuela, imbécil. —Leela hizo una mueca y se cruzó de brazos—. Además, dije que agotamos las posibilidades que conocemos Jing y yo como guardianes, no todas. —Busquemos en la tierra, puede que estén allí. —Ese fue el primer lugar donde buscamos y no hay rastro ni de ellos ni de algún caos o alteración —Odiel respondió. —¡Esto no es posible! —Dimitri se lamentó. *** Dimitri

