*Samantha* Después de esa increíble ducha con Leonard, me visto muy casual, recojo mi cabello en una cleta y bajo a la cocina para darle los buenos días a mi bebé. Rose lo tiene en los brazos mientras le da palmaditas en la espalda, lo que significa que intenta hacer que eructe. -Buenos días – saludo tranquila. -Buenos días, amiga – me devuelve el saludo. En seguida trae a mis brazos a mi pequeño bebé. Agradezco a Rose por su apoyo desde que Matías nació, básicamente no se separa de mi ni un segundo. Imagino que algún día querrá el suyo, lo que quizás no sea posible debido a su situación. Ahora que lo pienso mejor, las chicas vinieron a Barcelona porque iban a casarse, pero ya llevan mucho tiempo aquí y aun no las he visto hacer planes, ni siquiera están juntas seguido; Luci tiene un

